Es el momento de la arquitectura, con minúsculas

Me temo que ya no hay vuelta atrás. Los Ingenieros han blindado que sus titulaciónes y el que sus correspondientes competencias profesionales dimanen de una formación de Grado en Ingeniería (300 créditos) y equivalente a las titulaciones de Ingeniero Técnico y Grado + Máster en Ingeniería (300 + 120 créditos) para las titulaciones y competencias de Ingeniero Superior.

Mientras tanto, las Comisiones Universitarias de la rama de conocimiento de Ingeniería y Arquitectura (buscar al final de la página) han sido muy obedientes y se han aplicado para adaptar sus planes de estudio al EEES con prontitud y tragarse los 300 créditos para el grado habilitante de Arquitectura…uf, menos mal que han peleado 30 créditos extra para el PFC…

Queda demostrado que las manifestaciones, recursos, broncas y discusiones no sirven…Nadie nos ha escuchado.

Si la esperanza que nos quedaba, que los colegios profesionales nos habilitaran como arquitectos para ejercer nuestra profesión con garantías, se esfuma al desaparecer esta posible función colegial con la directiva europea de servicios que, en esencia pretende eliminar los controles previos (habilitación, visado, registro,…) e incrementar los posteriores (control desde las administraciones públicas, por ejemplo…)

¿A que nos dedicamos ahora?

No queremos ser tremendistas, pero es obvio que nos preocupa la situación. La arquitectura española ha llegado a un nivel de excelencia en los últimos años que no es solo fruto de la excelente calidad de los profesionales que la desarrollan, también es fruto de la formación que estos profesionales han recibido.

En varios países del resto de Europa, Italia, Alemania…ya funciona este modelo de formación y profesión. Ingenieros Civiles haciendo arquitectura de principio a fin sin la intervención de un arquitecto. ¿Está la arquitectura de estos países al nivel de la de España?

Los Ingenieros tienen una demostrada capacidad, y aquí recurro a los tópicos, de optimización, gestión, mejoras de la producción, eficiencia…Indudable.

¿Tienen conocimientos de Historia?¿de humanidades?¿de sociedad?…

Cuando el cambio se produzca, y ya caben pocas dudas de que se va a producir, nos vamos a ver obligados a un cambio de actitud.

No solo nos vamos a ver forzados a mejorar nuestras condiciones operativas, otro tópico con fundamento, somos en general desastrosos cumpliendo efectivamente con nuestras tareas, sino que vamos a tener que evidenciar el componente diferencial que los Ingenieros no pueden ofrecer.

¿Podemos aprovechar la coyuntura en la que el modelo de producción fabril que las promotoras inmobiliarias han mantenido hasta ahora ha estallado?

El mercado, y de hecho la sociedad aunque aún no se haya dado cuenta, se ha saturado de arquitectura industrializada, de promociones ingentes de vivienda en serie sin valor alguno como arquitectura.

Es el momento de dejar de hablar en arquitecto y empezar a hablar en humano.

CC BY-NC-SA 4.0
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7 thoughts on “Es el momento de la arquitectura, con minúsculas

  1. Hablar en humano y no en arquitecto va a ser muy difícil. Desde las mismas escuelas de arquitectura se ha potenciado esa figura, la del arquitecto incorrupto como el brazo de Santa Teresa, al cual ni se le tose ni se le discute su divismo. La posición de arquitecto como técnico, como responsable de la gestión de obra, como especialista en construcción, como elemento de coordinación de oficios… pienso que hace tiempo que desapareció, matado por nosotros mismos. La realidad es que nadie que tenga dinero que jugarse contratará a un divo, cuyo máximo interés es fotografiar al final de la obra su creación. No es justo para todo un colectivo esta imagen. Pienso que muchas de las manifestaciones contra el plan Bolonia debieran haberse realizado en las puertas de las Escuelas. Hasta que no seamos conscientes de cuál es nuestra posición, nuestros puntos fuertes o nuestras ventajas, no podremos reflexionar sobre nuestro futuro y posibilidades. En un futuro panorama laboral plagado de ingenieros, aparejadores y demás pelaje con nuestras mismas capacidades y competencias, ¿quién contratará al arquitecto?
    Como arquitecto, como profesional, como persona, no quiero ser catastrofista, pero pienso que llevamos todas las de perder.
    Sí, hablemos en humano. Pongamos nuestras miserias encima de la mesa, dejemos de vestir de negro.

  2. Difícil va a serlo y mucho. Muchísimo. Pero creo que debemos de dejar de polarizar a los arquitectos entre el artista y el técnico. (Creo que artistas no somos)

    Somos técnicos, indiscutiblemente, pero como decían aquellas antiguas cartillas de la mili “El valor, se le supone”

    No entremos en el juego de a ver quién construye más barato o más rápido. ¡Hagámoslo! Construyamos de forma eficiente, pero demostrando que eso no es lo fundamental en la arquitectura, que lo fundamental es el lado humano, el valor diferencial que los arquitectos damos a la edificación.

  3. Miguel voy a discrepar. En la arquitectura española hay buenos profesionales, y esta una masa ingente que son unos pesimos profesionales responsables. O dicho de otra manera, algunos profesionales seran buenos pero el sistema apesta.

    Lamento decir que, en mi experiencia, esa masa irresponsable existe. Relajadamente, despreocupadamente, irresponsablemente mala.

    Y te lo dice alguien que el miercoles recibio el certificado de los años trabajados y ha concedido (By himself) seiscientas y pico licencias de obra. Del urbanismo ya, mejor ni hablar.

    Creo que la diferencia esta en que en Alemania, las ventanas cierran. El agua no entra. Se va a las obras. Se vigilan los tajos. Hay un tio alli del estudio de arquitectura con un ordenador enganchado al servidor del estudio currando en tiempo real.

    En España se cobra POR NO IR A LAS OBRAS. Asi como se lee. Se hace rebaja por no tener que ir a ni al replanteo. Hay veces que NO SE VA A VER el solar in situ.

    Es cierto que hay grandes porofesionales y que la formacion es magnifica. ¿Que pasa despues?.

    Creo que no es tanto hablar en arquitecto, como hablar en PROFESIONAL. Menos en Artista (En esto estoy plenamente de acuerdo) y mas en responsable. (Humanos, somos todos, o casi todos ^_^)

  4. Pienso que el problema de fondo es la enorme desidia que se ha instalado en la profesión: toda la cadena de la construcción (que pese a quién pese es la única manera de ver realizados los proyectos) se ha corrompido. Los constructores son unos mafiosos, los albañiles son unos ineptos, los oficios hace tiempo que desaparecieron, los aparejadores se dedican al chanchulleo, los materiales son de pésima calidad, los promotores son aves de rapiña, y, claro, el arquitecto es una pieza más en este gran despropósito. Cuando había pastel para todos, nadie se preocupaba, pero ahora, con LA CRISIS (así, en mayúsculas queda como más intrigante), los ingenieros y demás ralea al acecho, todos nos lamentamos de lo mal que hemos hecho nuestros deberes en los últimos tiempos. Efectivamente, la posición de Arquitecto ‘Profesional’ hace tiempo que desapareció. Causa verdadera verguenza ajena ver ciertos proyectos de ejecución (incluso de figuras más o menos rutilantes) plagados de incoherencias y de desmanes. Y más estupor da visitar una obra con estos mismos personajes. Si recuperamos la posición que nunca debieramos haber perdido, la de P-R-O-F-E-S-I-O-N-A-L, tendremos algo ganado. Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato?

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