La música callada… Si pero no.

Acabamos de regresar de un fin de semana intenso en La Rioja, esa tierra que tan bien nos acoje y en la que tanto nos gusta estar, y veníamos con ganas de sentarnos a ver el primer episodio de La música callada que Canal Sur 2 emitió el domingo a las 18:30.

Las expectativas eran muchas, llevábamos mucho tiempo escuchando rumores sobre la serie documental, y algo de lo que tanto se ha hablado no podía dejarnos indiferentes, pero su visionado nos ha dejado un amargo sabor que esperamos desaparezca en los siguientes capítulos.

El primero se ha llamado “Demasiado moderno para mí…”. La primera en la frente… ¿No genera un título así una cantidad enorme de prejuicios? Alguno podríais argumentar que no, que simplemente se trata de darle un tono de familiaridad al tema y acercar la arquitectura al gran público, ese que ve Canal Sur 2… Pero eso no ocurre, y no ocurre porque los compañeros que aparecen en pantalla se afanan en afirmar, una y otra vez, que la arquitectura es para entendidos y personas con cultura.

Sigamos una lógica simple, de la que nos enseñaron en el instituto. Si la gran mayoría de la sociedad no entiende la arquitectura contemporánea, y los arquitectos contemporáneos están diciendo que la arquitectura contemporánea solo la entienden las personas cultas, ¿no están diciendo los arquitectos contemporáneos que la gran mayoría de las personas son unos incultos?

Compañeros, seguid así. Seguid escurriendo el bulto y desperdiciad esos minutos que la televisión pública andaluza nos ha regalado, para, en lugar de explicar vuestro trabajo (y el nuestro por extensión), dedicaros a seguir con el lenguaje académico y grandilocuente de las escuelas, y no una ni dos, si no varias veces, llamar lerdos a todas esas personas que día a día tienen que convivir con nuestra producción.

Si a esa actitud elitista e intelectualoide trasnochada, que en todo el primer capítulo solo se salva por un par de buenas frases de Carlos García Vázquez cargadas de humildad dolorida, le añadimos un tratamiento de la imagen digna del mejor pogüerpoin y que solo nos explicamos por la edad del documental, tenemos que decir, con todo el dolor de nuestro corazón, que la televisión pública andaluza y el Consejo Andaluz de Colegio Oficiales de Arquitectos, en este primer capítulo han desperdiciado una tremenda y enorme oportunidad.

Debemos bajar del pedestal, dejar de echar balones fuera y culpar de todos los males a la educación que el estado da a las personas.

Asumamos nuestra responsabilidad, rompamos la barrera que con tanto ahínco otros han construido y acerquémonos con humildad a la sociedad. Si esperamos que ella se acerque a nosotros con la actitud que reflejan documentales como este, ¡vamos dados!

Creo que todos esperábamos con ansia este documental, para poder llamar a nuestros amigos y familiares y decirles: “¡Mira esto, que van a contarte lo que yo nunca he sabido hacerte entender!”

Ojalá nos equivoquemos y el próximo episodio remonte.

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12 thoughts on “La música callada… Si pero no.

  1. Buf, recuerdo cuando era vocal, hara ya como unos 4-5 años, que esto nos lo pedia constantemente el CACOA y que en su dia iba a ser una panoramica por la arquitectura andaluza, repartiendo minutos en funcion de las aportaciones economicas… o algo asi.
    En aquel momento el planteamiento era poco serio, y los datos escasos, y si no recuerdo mal lo rechazamos multiples veces.

    Eso si, recuerdo la absoluta insistencia del CACOA en que los COAs subvencinaran este asunto.

    Ahora, con la que esta cayendo, con los colegios en plan “Ere que Ere” estaria bien saber si esto nos ha costado algo, y cuanto nos ha costado.

  2. Muy buen post Miguel, has expresado mis pensamientos y añado una frase que dijo el maestro Coderch en 1960:

    “No son genios los que necesitamos ahora”.

    Aprovecho para lanzar una pregunta y avivar el debate:

    ¿Puede ser que este desencuentro Sociedad-“Arquitecto contribuya a la perdida de respeto de la sociedad a la profesión?

    Ejemplos nos sobram, honorarios de risa (rehabilitacion preferente, promotores pivados, etc…)

  3. Es más que una frase…

    “No son genios lo que necesitamos ahora” fue publicado originalmente, en castellano e inglés, en la revista italiana Domus, dirigida entonces por Gio Ponti, en el número de noviembre de 1961.
    Desde entonces ha sido publicado en numerosas ocasiones y ligeramente modificado por su autor en muchas de ellas. Los cambios más importantes en su estructura son introducidos cuando Coderch decide utilizar el texto como discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Jorge, el 31 de mayo de 1977.

    Sin embargo, el texto no fue pensado inicialmente para su publicación. “No son genios lo que necesitamos ahora” fue escrito por José Antonio Coderch como declaración de principios, con motivo de su ingreso en el Team X. En respuesta a su escrito J.B. Bakema le envió un ejemplar de Le Petit Prince, de Antoine de Saint-Exupery, con una dedicatoria.”

    Se puede leer entero (y también la explicación que he extractado de WAm y que en su momento compusieron Ton Salvado y Carles Muro) aquí:

    http://www.arranz.net/web.arch-mag.com/1/recy/recy1p.html

  4. Miguel, está el programa colgado en algun sitio? Aun no lo he visto pero si esta es la imagen que quieren dar de nosotros, los elitistas nos hacen un flaco favor a los no elitistas. En fin.. así nos luce el pelo.

  5. Estoy totalmente de acuerdo, sobre todo con los primeros comentarios. Decir que la arquitectura es para la gente “culta” significa que la mayoría de la gente no nos entienda y por tanto no quiera oírnos. Cuando luego tienes que vértelas con un cliente (desde tu tito que quiere una casa de tejas hasta el alcalde que quiere un chiringuito tailandés) se niegan en redondo a oír nuestras “paranoias de la arquitectura moderna”. Así no te escuchan cuando propones, no tienen en cuenta tu disciplina y es mucho más difícil hacer arquitectura de calidad.

    Si los arquitectos dejaran de echarse tantoss humos y se acercaran a la gente, si existieran más programas y libros de arquitectura de carácter divulgativo, existiería una demanda de buena arquitectura por parte de la sociedad.

    Y por tanto mejoraría la arquitectura de las ciudades y se aceptaría el papel del arquitecto como algo necesario.

    No he visto los capítulos siguientes todavía, pero espero que mejoren en este sentido,

  6. La opinión del arquitecto está devaluada desde el momento en que se bajan los pantalones para aceptar un encargo, porque si no lo haces tú, el cliente irá a un colega tuyo y él se los bajará por ti.

    Creo que se debe poner en valor el trabajo, esfuerzo e ilusión con que muchos arquitectos desarrollan su actividad, o por lo menos lo intenta de la manera más digna posible.

    Y sí, ese acercamiento debe existir y fomentarse.

    Un saludo a todos y otro saludo para ti.

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