Uno para todos y todos contra uno.
Sobre los colectivos de arquitectura.

One_Against_Many_Mick_Orlosky

Fotografía CC-by-sa de Mick Orlosky

RT @jfreire: Deberian ser obligatorios ¿Quien no trabaja hoy en equipo? RT @javierfernandz @nachetz: tenian que existir PFC en grupo.

Este brevísimo retwitt de La Periferia es capaz de condensar una de las polarizaciones fundamentales de la práctica profesional actual: las agrupaciones de trabajo.

Es un tema que siempre nos ha interesado, y que retomamos para pensar un poco más cuando hace un tiempo la Fundación COAM organizó el FAQ Colectivos.

Un FAQ no es otra cosa que una lista de preguntas frecuentes, pero no es ya eso una forma de validación. Hasta ahí podemos disentir, pero es aceptable. Yo me lo guiso y yo me lo como, y si tengo una fundación cultural que me monta un acto para que cuente mis batallas, pues mejor, ya tengo un modelo a seguir.

El párrafo tachado corresponde a la primera versión, enmendada en sus maneras, porque producía una lectura eqívoca del enfoque del artículo. Critico la demonización de las prácticas individuales y este párrafo caía en el mismo error, y no es esa la intención. Gracias a los ojos sagaces.

Un FAQ no es otra cosa que una lista de preguntas frecuentes, pero no es ya eso una forma de validación. Un amigo y compañero decía que las publicaciones de arquitectura son crítica porque en el mero hecho de seleccionar unas obras y no otras, ya están separando el polvo de la paja… Se quedan con lo que vale y en ello critican lo que no es bueno.

En esa lógica el FAQ produce una validación similar. Y me reitero, el trabajo en equipo es productivo cuando se hace de forma consciente y voluntaria, pero de ahí, a que Juan Freire diga que deberían ser obligatorios

Tuve el placer de conocer a Juan en ArquiRedes y me consta que conoce no solo la arquitectura contemporánea y es capaz de ponerla en crisis, si no también el trabajo de los arquitectos. La afirmación que hace me parece de cierta provocación que no me cuadra con su claridad de ideas.

Otra cosa es el enfoque de Javier, que podemos no compartir, pero que si podemos entender por las dinámicas docentes que lleva desarrollando durante muchísimo tiempo.

¿La creación colectiva es más rica? Casi siempre si.

Pero no siempre. Experiencias vividas, generalmente en el entorno de la ETSAS nos confirman esta idea. Experiencias ajenas, como la de los colectivos de Madrid, nos indican lo contrario.

¿Nuestro enfoque? Ni blanco ni negro. Si pero no, o mejor dicho, si pero así no. Y sobre todo, no demonizar ni demagogizar en una u otra dirección.

“Uníos y sobreviviréis”.

Es el discurso generalizado en muchísimos entornos como los que hemos mencionado. Si analizamos con calma, para nosotros tiene dos componentes de riesgo fundamentales.

Uno el respaldo a la continuidad de las políticas de producción: Uníos, haceos más fuertes, más competitivos, minimizad gastos y podréis trabajar en los mismos entornos que los grandes estudios pero mejor preparados porque sois más flexibles…

El otro que nos preocupa es la alienación del uno en el colectivo. ¿Quién es zuloark? Todo aquel que se sienta zuloark. Pasamos a formar parte de una entidad sinergica es más potente que la suma de nuestras individualidades, hasta aquí aceptamos barco, pero que es capaz, desde esa superioridad de alienar nuestros nombres propios, nuestra identidad individual, que no aparecen hasta que es necesaria la responsabilidad legal. Cuando el juez tiene que llamar a alguien para pedirle cuentas, el método fuenteovejuna ya no funciona…

“Cervecitas. La sintonía y el buen rollo es tan fundamental como la ideología para que funcione un colectivo.” (sic) Anatxu Zabalbeascoa

Si además hilamos el trabajo, más que admirable, de los colectivos, con lecturas simplonas y generalmente asociadas a lo lúdico, este sufre, y sufre mucho.

¿Conclusión? Para nosotros son modelos muy válidos, referentes de una altísima calidad de trabajo, demonizados en muchos ámbitos por la frescura y la potencia gráfica y propositiva de sus arquitecturas, pero sin duda no son la panacea. Ya lo dijimos en su momento necesitamos estirar la arquitectura, no ir a extremos que nieguen sus opuestos. La virtud solo está en encontrar la justa medida para cada una de nuestras circunstancias.

CC BY-NC-SA 4.0
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License.

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16 thoughts on “Uno para todos y todos contra uno.
Sobre los colectivos de arquitectura.

  1. Hola Miguel
    Como lo prometido es deuda y en facebook está abierta mi promesa de comentar…

    Solo quiero dejar plasmadas dos cosas:

    1. El agradecimiento por recuperar el post original (rectificado), ya que da pie a un intercambio de opiniones interesante, aquí en el blog, que a diferencia de facebook, no es tan efímero y es una mejor plataforma para debatir.

    2. En cuanto al post en general, yo creo que simplemente no se puede generalizar. Las diferentes formas que existen de entender y practicar la arquitectura ahora mismo, son parte misma de la riqueza de la profesión. Estaríamos muy mal si solo hubiesen arquitectos solitarios y autónomos de la misma forma que estaría mal que absolutamente todas las propuestas se desarrollen de forma colectiva.

    Pienso que el intercambio de opiniones en twitter viene como reacción a la habitual postura del arquitecto “como creador solitario” que se viene reinvindicando desde los años del movimiento moderno y el problema es simple: 140 caracteres no dan para más!

    Por eso, se agradece este post para opinar de forma más extendida y simplemente decir que aunque generalmente no compartimos las mismas opiniones en la forma de entender la arquitectura, en este momento si que comparto tus conclusiones: “La virtud solo está en encontrar la justa medida para cada una de nuestras circunstancias.”

    Saludos!

  2. De nada Ethel! Como bien dices seguro que enriquece.

    Respecto a las polarizaciones, fíjate como son de diferentes que cuando tú, que defiendes las prácticas abiertas, te refieres al otro modelo, los términos que usas son solitário y autónomo… que para mí implican ya un juicio de valor. ¿Y si cambiamos esos adjetivos por individual y flexible?

    Y respecto a esa idea de llanero solitario, creo que no es tal, y menos desde el MM. ¿Cuántas personas tenía LC en su estudio?¿Cuántos estudiantes trabajaban en Talliesin? Ese modelo responde, no solo a la asunción de una autoría, también responde a una responsabilidad legal. Si estamos hablando de gestión, de propuestas, de ideas, de otros trabajos del arquitecto, vale. Pero si estamos hablando de edificación, las cosas que los arquitectos hacemos tienen muchas implicaciones sobre las personas que para mi no se pueden/deben disolver en colectivos.

    Pero eso solo es para mí…

  3. Miguel, gracias por la mención y me alegro que el RT te haya servido como detonante de la publicación. Solo añadir, que vino de una conversación entre @morpho_0 y @nachetz. (así, por dar transparencia, ya que estamos :P)

  4. Bueno Miguel,
    En realidad creo que “autónomo” y “flexible” no es lo mismo, e “individual” y “olitario” si que podrían (solo podrían) llegar a ser sinónimos, dado el caso.

    En cuanto al MM, la diferencia con los colectivos se encuentra en los créditos. ¿Cuando has visto un proyecto de Le Corbusier que liste a todo el equipo que tenía en su estudio? Es como si pretendiéramos creer que Zaha Hadid arquitectos es un colectivo porque cientos de estudiantes trabajan para ella.

    Es una cuestión de semántica seguramente…

  5. Por mi experiencia creo que es fundamental una estructura piramidal. Creo que es bueno que haya gente con responsabilidades más o menos limitadas, pero siempre definidas y una cabeza visible (sea una persona o un consejo de administración). Lo fundamental es que cada uno sepa cuáles son sus límites, para romperlos si llega el caso, pero para saber qué se le exige y qué puede exigir.
    Hoy en día, y así lo he podido experimentar, no es necesario que cada estrato de la pirámide esté en el mismo sitio físicamente, y el funcionamiento puede seguir siendo tan bueno como en una ofcina tradicional. Esto permite además que el flujo de gente que entra y sale sea mayor, y adaptable, lo cual hoy en día es fundamental.
    El otro tipo de experiencias, donde todos valen lo mismo, no lo he probado,y me parece complicado, pero es un apriorismo personal no testado.

    Polémicas aparte, un gran debate este, Miguel.

  6. Tu hablas de créditos, yo hablo de responsabilidad. Cuando Mies fue a juicio por su trifulca con la Señora Farnsworth, no iba como colectivo, iba como profesional responsable. Creo que para trabajar con las personas hacen falta personas, ni entidades, ni empresas, ni colectivos… Y si que es una cuestión semántica, pero si nos ponemos finos, los sinónimos no existen, y tú dices solitario pero yo digo individual y seguro que ni pretenden ni deben significar lo mismo.

    La apertura es clara, lo que no me gusta nada, nada es que cuando hayamos elegido un modelo, condenemos el otro.

  7. De acuerdo contigo Daniel, y nosotros tampoco hemos probado el modelo horizontal más allá de los trabajos de escuela, pero conocemos nuestras formas, vicios y virtudes (pocas). Por eso decimos que el modelo horizontal para nosotros no es. Otra cosa es que sea válido para que mucha gente haga cosas superpotentes.

  8. Miguel, yo hen ningún momento he condenado el otro modelo, de hecho, no soy dada a condenar nada, pués cada modelo tiene su momento y sus condiciones para ser oportuno.

    Mira mi primer comentario… ahi está resumida mi opinión.

  9. Yo lo leo de otra forma. (Y condena es muy duro pero pretendo ser tan extremista como la propia condena) Y te pregunto por la insinuación ¿este momento es el de los colectivos? ¿Quiere decir que no es el momento de los otros modelos?…

  10. “¡Cervecitas!” (No me podía creer la frasecilla: he tenido que entrar en el enlaze de AZ, y sí, ¡ahí está, y dicha en serio!).

    Bueno, anécdotas aparte, me alegro de este post por dos cosas:

    1. Porque reivindica, en el primer comentario de EB, la discusión en un blog Vs. la (siempre insuficiente) del FBook.

    2. Porque vuelve a sacar la contradicción entre el trabajo “común, colectivo” (que sin duda está muy bien y es fructífero en todos los sentidos), y las responsabilidades “solitarias, individuales”, que generalmente vienen acompañadas de la firma de uno solito en:
    . el libro de órdenes.
    . el seguro de responsabilidad civil.
    . el encargo.
    . etc.

    Es decir, que lo colaborativo no funcionará mientas las consecuencias del trabajo (los juicios, los marrones) sean asumidas en solitario. Ahí también está presente el dinero que se invierte en los servicios de arquitectura (léase: nuestros honorarios), porque un calculista de estructuras nunca tiene demasiados problemas en firmar contigo, y compartir con ello la responsabilidad: eso sí, te pide cobrar 10 veces más de lo que le pagas si no lo es.

    ¡Un abrazo! Andrés.

  11. Donde digo “enlaze” quería decir, por supuesto: “enlace”. Es la Z de la autora a que me refería, que se ha contagiado. Abrazos AM.

  12. En realidad es un tema más complicado de lo que pudiera parecer.
    Por un lado está el interés indiscutible que se produce desde sinergias a un nivel horizontal, y por otro está la realidad de las responsabilidades, firmas y sentencias.

    Parece que ambos mundos no van en paralelo respecto a lo que ha venido siendo la práctica habitual del arquitecto: construir. Hoy, que cada vez es más complicado redactar un proyecto, aparecen nuevas actividades de los arquitectos en un entorno periférico al que ha sido el habitual durante los años de vacas gordas.

    Y aquí que el tema de la autoría y responsabilidad si pasa algo (y el juez se quiere cebar con la dirección, que seguro que lo hará) cambia por completo. A su vez, como comenta Dani, trabajar a distancia cada vez es más factible.
    Creemos que no hay un modelo mejor que otro, ni uno que sea único. Dependerá de miles de factores, así que nos parece bien el espíritu del post y de los comentarios de dejar la puerta abierta a todos los modelos. Son tiempos de flexibilidad, mente abierta y, si puede ser, apostar por la colaboración.

    Gracias por lanzar el debate y por la transparencia del párrafo tachado (se agradece la humildad).

  13. En primer lugar saludos a todos. Después de leer muchos artículos aquí me voy a atrever a intervenir en este debate.

    Desde mi punto de vista la problemática reside en la actitud. Ya desde las escuelas nos forman atendiendo a un modelo de liderazgo extremo. Tenemos que ser los mejores, los más creativos, los que mejores calificaciones obtengamos, etc… Y, por supuesto, eso luego se refleja en nuestro desarrollo profesional. Pero debo decir, y reitero que es mi punto de vista, que no podemos anclarnos en modelos estandarizados y/o antiguos. Hoy en día la sociedad avanza vertiginosamente de la mano de la tecnología. Lo que hace tres años era desconocido hoy es totalmente común. Para que nos hagamos una idea la televisión tardó en llegar a 50 millones de usuarios 13 años. Internet lo hizo en 4 años y Facebook en sólo 2 años.

    Nuestro trabajo debe evolucionar tan rápido como lo hace la sociedad y la tecnología. Hoy por hoy la tendencia en muchos ámbitos es que los profesionales sean más “individuales” pero que colaboren más con otros profesionales. No sé si es el mejor modelo, pero estoy seguro de que es el que más se está utilizando actualmente.

    Este debate viene desde hace años. Algunos defienden el modelo individualista y otros el asociativo. Algunos de vosotros hablais de modelos piramidales que básicamente combinan un modelo individualista (el líder que pone nombre al estudio) con uno colaborativo que es el que realiza la producción pero es anónimo. Todos son válidos, pero lo fundamental es satisfacer las necesidades del cliente. Y con esta afirmación doy paso a un pensamiento equivocado entre los profesionales de la arquitectura. La arquitectura no la hace el arquitecto, la hace el cliente. Antes de que os acordeis de toda mi familia por hacer esta afirmación “impopular” diré que ninguno de nosotros financia sus proyectos, es el cliente quien lo hace. Si no existieran clientes no existiría arquitectura. El arquitecto existe para satisfacer las necesidades de diseño de un promotor.

    Dicho esto el modelo a adoptar no es aquel que más nos convenga por nuestra “actitud” o nuestros intereses, sino aquel modelo que sea capaz de satisfacer las necesidades del cliente. Esa es la clave. Y en tanto la sociedad evolucione, el cliente evolucionará con ella, y el arquitecto lo hará si quiere sobrevivir a su tiempo.

    Desde nuestro trabajo en http://www.tecnitool.es apostamos por un modelo de trabajo colaborativo. No me refiero a colaboraciones entre varios arquitectos, sino a formar equipos multidisciplinares que sean capaces de aportar un gran valor añadido al cliente. Tanto valor como requieran las necesidades del cliente y aportando cada técnico su conocimiento y su experiencia en el ámbito que le corresponde. Yo particularmente pienso que nadie puede ser bueno en todo, cada uno es bueno en su campo y sacará lo mejor de sí mismo si se complementa con otros técnicos.

    Vaya, me ha salido un comentario que bien podría ser un post en nuestro blog. En fín, yo aporto mi punto de vista y espero que al menos os haga reflexionar sobre ello.

    Un saludo.

  14. Muy interesante la apertura a los clientes. Siempre hemos defendido el modelo de servicio sobre el modelo de producto. A ver si nos da para desarrollar otro artículo que puede ser interesante.

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