¿Qué estamos haciendo con los honorarios?
Sobre las rebajas para la administración.

Vamos a hablar de honorarios, ese tema que tratamos con tanta vergüenza. Pero no me gusta señalar, y como no estamos libres de pecado, tiraremos la primera piedra contra nosotros mismos:

Foto CC BY Cdsessums

Hemos hecho una baja excesiva.

¿Cuánto es excesiva? Para nosotros, para esa licitación en concreto y para nuestra situación personal y profesional, ha sido un 26%. Y para más inri, a esta baja podemos añadirle que hemos ofertado aceptar condiciones (no salían de motu propio) que podemos considerar claramente abusivas, como por ejemplo redactar sin coste añadido todos los modificados que el proyecto necesite. Nuestra excusa para aceptar semejante barbaridad es que, en otro trabajo para la administración, nos hemos visto obligados a redactar un modificado gratis si queríamos que la obra se ejecutase

Foto CC BY The Consumerist

Ya hemos entonado el mea culpa y como no vamos a señalar a nadie más con el dedo (formar parte del problema nos da la autoridad suficiente para seguir), nos tenemos que preguntar

¿qué estamos haciendo?

En otra licitación reciente a la que nos hemos presentado hace poco el equipo que desarrolló la mejor propuesta técnica, solo con la puntuación de esta parte, ya tenía la primera posición en la baremación. ¿Qué pasó con su oferta? Pues que con la baja que hizo le sobraban varios puntos respecto a la baremación del siguiente equipo. Este equipo, sin nadie que les empujara (es el argumento preferido de los compañeros de la administración, que ellos no obligan), hizo una rebaja de 6.000€ en sus honorarios que no le aportaba valor diferencial alguno en el baremo. No les hacía falta.

Nos estamos haciendo daño a nosotros mismos. No nos damos cuenta de que este tirar la casa por la ventana, sin control ni norte, nos está dejando sin cristales que nos protejan.

¿Competitividad?¿liberalización?¿optimización? Preferimos hablar de responsabilidad, de un salario justo, de futuro, de poder contratar a compañeros en condiciones legales y justas para que todos desarrollemos bien nuestro trabajo. Estamos hablando de dignidad.

Hace meses, esa rebaja nos dejó, pese a llevarnos el contrato, anímicamente muy tocados.

¿Y sabéis lo peor? Que no podemos prometer/nos que ese 26% no se convierta mañana en un 30, un 40 o un 50% de rebaja como está siendo la media.

Foto CC BY-SA Vassili Online

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3 thoughts on “¿Qué estamos haciendo con los honorarios?
Sobre las rebajas para la administración.

  1. La cuestión es que la administración debería, repito: DEBERÍA hacer un cálculo muy básico. Sólo tiene que calcular los gastos que puede generar la producción de la documentación en condiciones de mercado. Es decir, pongamos un ejemplo: Concurso de colegio de educación primaria y futura ampliación en Bollullos de la Cogolla de Arriba.
    Sabemos que un básico y de ejecución puede llevar 3 meses, en una oficina de 3/4 personas. Calculemos unos sueldos medios, unos gastos de oficina, colegiación, tasas de visado. Calculemos incluso lo que puede suponer el gasto en ingenierías externas (muchos ya piden expresamente proyectos específicos, viva la lsp). Sumemos a todo esto los gastos de seguro que tendrá que sobrellevar el adjudicatario y tendremos un mínimo por debajo del cual NO SE DEBE ADJUDICAR. Porque si se sobrepasa ese mínimo, calculado a mínimos, estamos asumiendo que ese señor o se va a la ruina, o hace trampas.
    Y exactamente lo mismo para las empresas constructoras.
    Soñar es gratis…

  2. Tenemos mucha culpa del problema de los honorarios, además del indudable factor exterminador de la liberalización del sector, pero no puede ser que cuando presentas presupuestos, ya sea una ITE o un Proyecto de Vivienda, nosotros tomamos como referencia onírica el que establece el Colegio Oficial de turno, incluso lo cotejamos con otros, para luego hacerle el 30%.
    Con esos honorarios empieza el regateo por parte del cliente, porque claro, hay otros compañeros que sobre ese 30% cobran la mitad, porque “hay que comer” según ellos.
    Obviamente detrás de esas rebajas existirá también una baja en la calidad de servicio, y eso lo sabe hasta Perry Manson.
    Por lo tanto, esto es problema de todos, y como bien mencionáis, es cuestión de dignidad y salarios justos, así que nos queda una ardua labor de concienciación en todas las escalas sociales.
    Nos ha tocado dignificar la profesión, y nosotros como arquitectos, creemos que merece la pena, y mucho.
    Saludos.

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