Del sitio de las cosas

Plaza del Berbés. Foto: Jesús Granada Después del comentario de María, me acordé de cuando tuve ocasión de meter las manos, brevemente, en el proyecto del paseo marítimo de Vigo, mientras trabajaba en el estudio Vázquez Consuegra.

Y así hilando, como si jugáramos a las palabras encadenadas, me acordé de una sesión de trabajo en la que Guillermo con su especial carácter me recalcaba que en los despieces del pavimento no quería ver guarrerías, que todo se podía, y se debía hacer con esquisita limpieza.

Si os fijáis en la foto de Jesús Granada que nos permitime regalaros, todas las líneas del pavimento están en su sitio, no hay retacados, ni trozos pequeños que rellenan imperfecciones. Todo está en SU sitio.
fotografía de Jesús Granada

11 comentarios en «Del sitio de las cosas»

  1. Yo, como tantos otros, también he pasado por ese estudio, y la exquisitez en la forma de
    trabajar de Guillermo, de la que tú hablas, creo que se ve enturbiada por el carácter que emplea con las personas que trabajan con él. No se si yo pasé por allí en una época no muy buena pero no lo recuerdo como una experiencia especialmente agradable.

  2. NO me admira especialmente por exquisito en su trabajo. Mças açun, creo que es tosco, que no grosero ni burdo, pero tiene esa rudeza que lo ha hecho famoso. Y en su carçacter la verdad es que se acrecenta esa rudeza, pero te puedo asegurar que he pasado por compañçias muucho peores.

    Por cierto, a ver si nos tomamos un cafelito, aunque sea en Don Diego antes de que os mudéis. 🙂

  3. me parce que por el estudio de willy hemos pasado demasiados… mis impresiones son otras: no lo admiro personalmente, ni como arquitecto; nunca tuvo un trato malo conmigo, al contrario… cierto que aprendí mucho (no de arquitectura) pero me aburrí más -fue una experiencia bastante anodina.

    Bueno, era divertido ver la agilidad con que dibujaba sus croquis a partir de nuestros planos ya terminados las noches antes de la entrega de los concursos… Lo mejor era meter esos croquis, a tamaño gigante, en los paneles, cuando ya estaban requetemaquetados… y faltaban escasas horas para mandar a panelar… un poco de adrenalina no nos venía mal…

  4. Nos hemos visto obligados a tachar el comentario anterior. Arquitextonica no está dispuesta a admitir difamación anónima. En lo sucesivo por favor haceros responsables de vuestras palabras.

    Esta es nuestra casa y queremos que os sintáis cómodos, pero no toleraremos que se lancen afirmaciones poco demostrables que pongan en tela de juicio la profesionalidad de nadie.

  5. Y todos los que trabajamos en concursos como la Ciudad de la Justicia de Barcelona fuimos testigos de esta forma de trabajar con croquis a posteriori que por otra parte es bastante frecuente en cualquier concurso.

  6. Espero no haber parecido grosero, pero las afirmaciones sonaban un poco duras, además aludes a hechos de la intimidad del estudio que supongo mucha gente prefiere reservarse, y no las podemos hacer nuestras a riesgo de que molesten a alguien.

  7. Por otra parte creo que los dibujos de Guillermo no se pueden llamar croquis si se realizan a posteriori, y además aunque solo fuera por el uso del color que hace, creo que ya tienen validez como medio de representación, en muchos de sus proyectos más válidos aún que otros sistemas como los renders o las maquetas.

  8. Creo que tachando el comentario adquiere una importancia que no tiene… Lo de los croquis no es algo íntimo del estudio, era natural y habitual. Guillermo, se enorgullecía con razón de su talento para vender las ideas.

    La cuestión es: ¿cómo usar el croquis, ahora que proliferan los diagramas de todos tipos y colores, tiene sentido tomar la imagen intuitiva como generadora del proyecto, además está la incorporación de factores económicos y programáticos complejos no sintetizables en una imagen. En el caso de Guillermo se trataba por un lado de un intuitivo marketting -marketting incipiente como parte asumida e ineludible de la profesión, y por otra parte de la convicción profunda del papel del arquitecto como artista único o genio, así como una resistencia de la singularidad de la mano frente a la objetivación del ordenador -no deja de ser contradictorio, como contradictorio es la postura contraria de un Eiseman que buscando la despersonalización y una objetivación imposible se le ocurre cruzar la concha y el casco histórico vía computer.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *