Hipotecnología

Además de los casetones peludos de Santi, un claro ejemplo de hipotecnología efectiva, hay otras soluciones más avanzadas (lo que nos da un poco de grima) pero que igualmente no confían en fuentes de energía artificiales para su funcionamiento.

Los Edificios que respiran como los llama en su artículo WMMNA, son un ejemplo.
El que más me interesa es el primero, del estudio Atmo, basado en un principio básico de los termostatos y termómetros, la dilatación diferencial de los dos metales que forman las lamas de la celosía, hace que estas se deformen con el calor de manera controlada, abriéndose en invierno y cerrándose en verano.

No consumen otra energía más que la de el sol, tienen un comportamiento inteligente y una vida útil relativamente controlada (no tienen mecanismos electrónicos que se puedan romper).
Genial.

2 comentarios en «Hipotecnología»

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