Los hiperlugares.

¿Puede ser este el nombre de los lugares a los que dotamos de una dimensión adicional gracias a las nuevas tecnologías?
El término hipertexto se originó gracias a la capacidad de los enlaces en el contenido de las páginas de internet. Son hasta cierto punto una versión mejorada de las notas de autor en los libros. Elementos que son capaces de trasladar nuestra lectura, nuestra presencia en el texto hacia otro texto distinto al primero pero con una relación construida. Es transformar un texto en algo más, en un hipertexto.
Si trazamos un simil con la realidad física, en el momento que construimos un enlace con otra realidad paralela, otro lugar, otro momento espacial, estamos construyendo una realidad que es algo más. Estamos multiplicando las dimensiones de la realidad en la que nos encontramos al añadirle algunas de las dimensiones de otra realidad.

Pero esto no es necesariamente unidireccional en el sentido de que nuestra realidad no se aumenta hsta que no provocamos ese enlace, llámese llamada de teléfono, SMS, videoconferencia, o como queramos con la otra realidad.
Hay otra opción, que entre otras explora Mizuko Ito en este interesante artículo al que llegmoas a través de SmartMobs.

Ito platea el hecho real de la indeterminación que se está produciendo en nuestras relaciones sociales. Antes necesitábamos concretar sitio y hora para que se diese lugar un determinado encuentro. Ya no.
Ahora los datos para que esto se produzca son más vagos. No necesiamos saber de antemano la localización de otra persona para programar una reunión. Aprovechamos el don de la ubiquidad que nos otorgan los medios de comunicación personal para atrapar o dejarnos atrapar en encuentros casi espontáneos.

Salimos a la calle sin rumbo fijo ni actividad planificada, pero con nuestro teléfono móvil con las bateria cargada. La Feria de Abril, entorno que conocemos bastante es un claro ejemplo de lugar para este tipo de relaciones sociales. Existen punos de encuentro predeterminados, pero al suponer a las personas con las que nos queremos relacionar circunscritas a un entorno físico abarcable, una simple llamada, o una serie de mensajes de texto si el ruido nos impide la comunicación verbal, hace posible reducir la ya abracale concreción del Real a un lugar y un momento que se van determinando sobre la marcha.
Si malentendemos este proceso podemos pensar que estamos construyendo una dependencia de los terminales de comunicación, pero realmente lo que construimos es una dependencia de la provisionalidad y de la riqueza espacio-temporal que este tipo de relacion es sociales nos proporcionan y que sin estos terminales no sería posible.

Un comentario en «Los hiperlugares.»

  1. Claro, mi camilla, tu camilla, la camilla de la lou, es ahora un hiperlugar….Siempre y cuendo tu jefe te deje instalar el messenger y no pongas cara de cuerno cuando te suena el móvil.+++++++++++++++

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