Colectivos o equipos… Sobre las sutiles diferencias.

Rojo Sangre

Foto original CC by-nc-sa arquitextonica

Es un tema que he tratado ya varias veces, pero, y me perdonaréis el oportunismo cutre, lo de ayer me la ha dejado botando.

Hace unos días, charlaba con Lorenzo Barnó en el Laboratorio de Ideas del COAG sobre otro tema importante para nosotros, el de ser empresa y me decía: «Es que no te explicas bien»
Y es que al final todo es cuestión de sutilezas y matices.

Como decía, llevo tiempo afirmando que
los colectivos alienan a los individuos que los conforman.
(y no hay que confundir con alinear, que también, aunque ese es otro debate) y voy a tratar de explicarlo.

Lo que ayer ganó la eurocopa no es un colectivo. Es un equipo.

Es un conjunto de individualidades, estupendamente engranadas, con un grado de especialización tan alto casi como su flexibilidad, y capaz de, trabajando con la mente puesta en hacer su trabajo lo mejor posible, conseguir el bien del grupo.

Y ahora podríais decir que eso también son los colectivos, pero no.

Un colectivo no tiene individualidades, no hay Iniestas que cedan el gol generosamente a Jesús Navas, no hay Ramos que se juegen la integridad física con un penalti a lo panenka (¿os imagináis que la falla?¿creéis que si hubiera consensuado la idea se lo habrían permitido?), no hay Albas dejándose los pulmones media banda para marcar goles como el de ayer.

Ese es mi argumento principal. En los colectivos los indivíduos desaparecen. No tienen nombre. Se disuelven en el grupo, en la indefinición, en la irresponsabilidad. Y esto se confunde con la generosidad.

Para mi, la Sociedad Red tiene una enorme potencia. Tiene la capacidad de agregar indivíduos en multitud de asociaciones simultáneas, solapadas e incluyentes que no tienen por qué ocultar las identidades individuales de cada una de las personas que las conforman.

La Sociedad Red tiene el enorme poder de posibilitar la constitución del YoRed.

Me sigue pareciendo un enorme error, sin menospreciar en ningún momento el trabajo que los colectivos desarrollan, confundir generosidad con otra cosa.

Que las personas reclamen la autoría de sus trabajos no tiene que ver con el ego o la vanidad.
Tiene que ver con la responsabilidad hacia los demás, con la capacidad de interlocución uno a uno, con el hecho de que somos personas y servimos a las personas. Las entrevistas a los jugadores de la selección ayer confirmaba esta teoría. Todos, después de haber jugado magistralmente, atribuyeron el mérito al equipo, al engranaje, a la Red.

Derechos de autor…¿derechos de qué?

Hablar, a estas alturas de la película, sobre los derechos de autor en internet resulta hasta antiguo, pero me parece relevante por una serie de cuestiones de fondo que se plantean al reflexionar sobre este tema y que a los arquitectos nos atañen de una forma especial.

Una situación hipotética:

¿Os imagináis que el propietario de un hotel nos pagase derechos de autor por el lucro que tiene en su actividad? ¿Por qué no debería pagar a los arquitectos que han proyectado su edificio? ¿Os imagináis que la policia os detuviera por compartir vuestra casa con amigos a los que permitís convivir con vosotros? ¿os imagináis que los arquitectos recibiéramos una parte porcentual del precio de mercado de los edificios?

¿A que a todos nos resultan inconcebibles esas posibilidades?

Los arquitectos hacemos arquitectura. Los artistas musicales hacen música.
Los arquitectos no construimos. Los artistas musicales no fabrican discos.
Usando la arquitectura se construyen edificios. Usando la música se fabrican discos.
Los edificios se habitan en repetidas ocasiones. Los discos se escuchan en repetidas ocasiones.
En ocasiones especiales se invita a personas no habituales a habitar los edificios. Los discos se reproducen para otras personas en ocasiones especiales.
Los edificios se usan para alojar eventos que producen lucro a sus organizadores. Los discos se usan para ambientar eventos que producen lucro a sus organizadores.
Un edificio es susceptible de ser compartido por quién se quiera por sus legítimos propietarios. La música es susceptible de ser compartida con quien se quiera por sus legítimos propietarios.

Con esta argumentación tan simple no estamos defendiendo de manera alguna la piratería.

Sería horrible que alguien robara planimetría de nuestros proyectos (la única forma de nuestro trabajo sobre la que tenemos reconocidos derechos de autor) y ganara algún concurso… Para evitar esa posibilidad publicamos todo nuestro trabajo bajo licencia CC-by-nc-nd.

Lo que tratamos de argumentar es que el concepto de derechos de autor asociado a la generación de plusvalías económicas en un producto nos parece terrible. Si hacemos un producto que genera plusvalías vamos a tratarlo como tal, que se convierta en propiedad de sus legítimos dueños y que ellos puedan hacer uso de esa propiedad como les venga en gana.

Para ganarnos el pan los arquitectos hacemos proyectos o vamos a nuestras direcciones de obra. Para ganarnos el pan, los arquitectos, trabajamos.