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Pecha Kucha night Cádiz vol.1

El pasado viernes se celebró el primer Pecha Kucha Night en Cádiz como fin de fiesta de todos los actos organizados durante la semana en la VIII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo.

Organizado por nuestros queridos amigos Gonzalo Cantos y Marian Bada de M&m, en arquitextonica no quisimos perdernos la oportunidad de disfrutar de la ciudad, del Baluarte de la Candelaria y por supuesto de participar en una estupenda noche con los 14 speakers, el concierto final y la gran cantidad de compañeros y amigos con los que allí coincidimos.

Durante la noche silenciamos nuestra voz digital de arquitextonica y como el equipo de PKNCádiz estaba muy atareado atendiendo fantásticamente a todos los speakers y la logística analógica del evento, nos teletransformamos en sus SMM para manejar los mandos de la página de FaceBook de Pecha Kucha Cádiz para poder contaros lo que allí estaba pasando. Si sóis usuarios de twitter podéis encontrarlo en el hashtag #PKNCadiz01.

Hoy, ya más calmados, os traemos una crónica con un poquito más de detalle de las 14 propuestas de esta primera sesión.

PKNCádiz se ha puesto el listón muy alto, ¡pero seguro que la próxima será mejor todavía!

Irene Gil
La noche empezó con el plato fuerte de la artista/arquitecta o arquitecta/artista gallega Irene Gil nos emocionó con su delicado e intenso trabajo descubriendo y rescatando fragmentos de espacios vulnerables en la ciudad que en sus manos se transforman en nuevos objetos y recuerdos de lo que fueron.


Saulo Ruiz
Desde Jerez, Saulo Ruiz nos desbordó con su pasión por la alquimia y los hallazgos sobre esta que ha encontrado en las obras de 3 arquitectos jerezanos, distanciados en el tiempo pero con un lenguaje expresivo similar que se enrosca en la simbología de este saber hermético precursor de mucha ciencia contemporánea.


Juana Fernández
Juana Fernández, investigadora de la Universidad de Cádiz, nos contó la importancia de los RSU y de su aprovechamiento en procesos de obtención de energía. Cuando la situación se ve con la claridad con la que la expuso Juana, nos damos cuenta de las posibilidades que se nos abren y de lo poco que todavía se están desarrollando.


Paloma Vera A través de las fotografías de la arquitecta mexicana Paloma Vera http://www.canovera.com/ , editora de la revista Arquine, descubrimos el jardín surrealista en Xilitla, el edén soñado y construido por Edward James. Un paraíso de hormigón fagocitado por la jungla hasta hacerlo indistinguible de si misma.


Pablo Altikes
Pablo Altikes, crítico de arquitectura, nos presentó una interesantísima visión alrededor de las oposiciones entre el supuesto progreso y las condiciones patrimoniales de nuestros entornos que demasiadas veces obviamos.


Taji the chef
Taji the Chef nos desplegó el abanico de sus habilidades, casi todas origen de sus inquietudes personales, y además de disfrutar viendo como preparaba sus fantásticos sushis ¡pudimos probarlos!


Do not disturb
Javier Álvarez nos presentó la enorme potencia de su equipo creativo de Do not disturb. Ya sabéis lo que nos gusta la tecnología y el cacharreo de las instalaciones audiovisuales, así que ¡imagináos lo que disfrutamos con sus trabajos¡.


HipoTesis
Nos alegra haber redescubierto HipoTesis y su modelo alternativo de investigación y publicación de arquitectura. Estamos deseando sacar un rato para poder engancharnos al proyecto.


Lugadero
Lugadero nos presentó una amalgama de sus líneas de trabajo, variadas, inquietas y todas ellas, como siempre, intensas e interesantes. Esperamos poder generar con ellos sinergias en Sevilla y activar nuestra ciudad más todavía.


Espacio elevado al público
Las chicas de Espacio elevado al público (no está de más mencionar que es un equipo formado SOLO por mujeres) nos contaron de forma clara y detallada sus procesos de trabajo, desde el análisis a la acción pasando por procesos participativos de alta intensidad.


Nicolás Campodonico
Nicolás Campodonico, premiado en esta VIII BIAU hizo una exposición muy propia alrededor de la materia, la forma y el espacio apoyándose en su excelente trabajo.


Baum
Los fieras de Baum, un equipo de arquitectos al que hemos visto hacer cosas fantásticas, nos contaron su aventura asiática y nos dejaron con muchas ganas de saber más.


Espoticai
Espoticai nos mostró como un modelo de negocio universal se puede transformar en algo muy local y potente. Ya sabéis eso de think global-act local.


Chirigota del Selu Y la última intervención, de La
Chirigota del Selu
nos hizo ver que las chirigotas, cuando se hacen con ganas, con cabeza y con pasión, pueden ser algo muy serio.

Acabamos la velada con el concierto de los Kingston Blues, un cierre fantástico para una noche genial.
¡Ya tenemos ganas del Pecha Kucha Cádiz vol.2!

Os dejamos con un video precioso que condensa el ambiente de la noche. ¿A ver si nos encontráis? ;)

Las capas de una ventana


De pequeña visitábamos la casa de mis tías muchas veces. Estaba muy cerca de la nuestra, pero mientras yo vivía en un piso moderno ellas lo hacían en un bloque antiguo que hoy aún sigue en pie.

Cada vez que entraba en su salón me maravillaba su ventana balconera.

Había algo en ella que hacía que el mismo espacio fuera diferente según la hora o el mes en el que estuviéramos.

Durante el invierno las contraventanas se echaban para intentar minimizar las pérdidas de calor a través de los junquillos de madera. Cuando la primavera empezaba a asomar la hoja ciega de la contraventana se abría para descubrir unos visillos translúcidos que escondían la calle pero que el sol conseguía atravesar y dar calidez a la sala. Entre marzo y mayo la ventana se abría de par en par desde por la mañana. El sol y los ruidos llegaban casi hasta la puerta y nos podíamos asomar protegidos por la barandilla. Pero por fin llegaba el verano y su calor y entonces aparecía la penumbra, una suave sombra creada por la persiana de tablillas de madera que se echaba por el exterior, se derramaba por la barandilla del balcón y sólo se levantaba en las noches en que no corría casi ni la brisa. La calle desaparecía entonces otra vez y con ella los vecinos de enfrente a los que ya no volveríamos a ver hasta que llegara septiembre y de nuevo la suave luz del otoño calentara las paredes de su salón y poco a poco el ciclo volvía a empezar.

Como la casa tampoco tenía telefonillo el balcón también era el lugar por el que echar las llaves para poder abrir la puerta o por el que simplemente saludar y desear buenos días cuando íbamos camino del colegio.

Hoy parece que hemos perdido esa relación con la climatología, las miradas o los ruidos y cerramos o abrimos nuestras ventanas sin asomarnos ni prestar atención a lo que pasa a nuestro alrededor.

Sin embargo, hace poco, durante una visita al casco histórico de Cádiz descubrí con alegría que allí los balcones y cierres, con sus gradientes de relación con el exterior seguían en uso.

El casco de Cádiz es muy condensado con viviendas antiguas de cuatro y cinco plantas, sin ascensor en muchos casos, que en sus inicios fueron viviendas familiares que con el paso del tiempo se convirtieron en viviendas colectivas de alta densidad. Disponer en estas viviendas de una salida al exterior es todo un regalo. La persiana de tablillas, ahora de plástico, esconde o permite descubrir interiores pequeños llenos de vida, pero también protege la intimidad de la ropa tendida secándose en el balcón aprovechando el aire y resguardándose del sol.

Una ventana o un balcón pueden ser sólo un hueco en nuestra fachada por el que entran la luz y el aire o pueden ser un umbral en el que pasan muchas cosas entre el exterior de la calle y el interior de nuestro hogar. De nosotros depende cómo lo usemos.


fotografías CC-by-sa arquitextonica