Tag Archives: Crítica

Como enseñar tu ciudad y no morir en el intento

Folk it from Pablo Ruiz Sánchez on Vimeo.

Estamos cansados de los videos folclóricos sobre Sevilla a los que nos tiene acostumbrados nuestro exmo ayuntamiento.

Cuando vimos la portada de este video, nos temimos lo peor, una parodia ácida, una protesta encallecida… algo duro y hastiado, como lo estamos nosotros, con esa forma de entender y sobre todo de contar Sevilla.

Preparaos… y dadle al play.

Vía Pedro José Saavedra.

Palabra de arquitecto: el ámbito digital, ¿un nuevo espacio para la crítica arquitectónica?

UPDATE: Para los herejes que no usáis twitter. Aquí os dejamos la retransmisión live del debate paralelo.
¡Y ahora también el video!


Cartel Palabra de Arquitecto Ayer nos enteramos de esta estupenda sorpresa. La Biblioteca Nacional de España, nada menos, alojará la mesa redonda “Palabra de arquitecto”
No tenemos que dedicarnos a alabar aquí el más que demostrado peso específico de los intervinientes, con líneas de pensamiento y crítica además específicas y diferentes, así que sólo nos queda alegrarnos por la iniciativa y porque sea en streaming.

Además ya puedes empezar a plantear temas para el debate con el hashtag PalabradArq

Y como a algún almacándida se le ha ocurrido incluir nuestro nombre en la imagen que ilustra el anuncio del evento, vamos, pero solo para los perezosos, a enlazaros a todos los perfiles en twitter de los responsables de lo que pueda pasar: Domenico di Siena actuará como moderador del diálogo entre Aurora Adalid, José María Echarte, Santiago de Molina y Anatxu Zabalbeascoa. No olvidemos los dos perfiles que ya deberíais estar siguiendo, el del Museo de la Biblioteca Nacional de España y el de la propia Biblioteca Nacional de España.

No lo olvidéis, hoy miércoles a las 19:00 “Palabra de arquitecto” ¡en streaming!.

Vamos a intentar evangelizar un poquito en cada post. Enlazar, tejer redes, no es fácil, pero consideramos que es productivo. Para que os hagáis una idea, sólo deciros que redactar esta entrada con todos sus avíos ha costado 1:05 horas, más lo que tardemos en mandarla a todos los perfiles de social media… ¿Seguís pensando que no merece la pena?

archBib. Nuevo proyecto editorial de arquitectura de Scalae.

Hace pocos días, demasiados para una voluntad de continuo fluir que nos hemos propuesto retomar, escribía sobre arquitectura y sobre la extraña capacidad de unos grandes compañeros para poder atar cabos desde una memoria profunda con citas muy bien manejadas y estructuradas en trabajos sólidos.

Ahora me veo en la tarea de reseñar un trabajo que, quizás por lo bien que entiende eso que Bauman tan bien califica como líquido, se acerca más a un modelo que a nosotros nos parece más adecuado a nuestro tiempo. A este tiempo.

Estoy hablando de archBib la nueva colección de eBooks que Scalae tiene en el horno y de la que ya podemos disfrutar de un ejemplar, Oriol Bohigas by himself y de sus primeras ramificaciones.

No creo que sea oportuno aquí desarrollar las virtudes —muchas— de la colección. Me interesa más desgranar algunos de los aspectos menos evidentes y al mismo tiempo más trascendentes del proyecto y que son los que más nos atraen además de, como ya decíamos en el artículo sobre Sol89, que son los que nos ayudan a construir nuestra identidad.

Creo que más allá de una colección de libros, digitales o no, más allá de una colección de entrevistas, textos, opiniones o dibujos, en la Red o en papel, este nuevo proyecto de Scalae, que en algunos apartados he entendido se llama mapa fractal, tiene vocación de constituirse directamente como conocimiento.

Y aquí me permitís usar una fragmento de un párrafo de Dee Hock que encontré hace años y que estructura mucho de mi trabajo:

Information becomes knowledge when integrated with other information in a form useful for making decisions and determining actions.

La información se convierte en conocimiento cuando se integra con otra información en una forma útil para tomar decisiones y determinar acciones.

Dee Hock, 1996 en Linda Stone

A lo mejor a alguno no le resulte tan evidente como a nosotros, y merezca la pena afirmar lo obvio.

Un ebook es información. La información es, de por si, inerte. Virtual sólo en tanto que puede ser actualizada por cada uno de los lectores, y no nos referimos aquí al hecho de renovar el contenido de la información, si no a la acepción lingüística de actualizar.

Los ebooks de Scalae tienen la vocación de ser actualizados, de pasar de virtuales, esa palabra que tanto nos gusta y que nunca confundimos en esta casa con digitales, a concretos e individuales para construir mensajes inteligibles.

Los ebooks de Scalae tienen vocación de enlazar y de ser enlazados, de construir esa red que nace no de los nodos si no da la suma de los hilos entre los nodos.

Entienden la potencia final de la red, esa Red con mayúscula del fantástico pez-red © de Acebo x Alonso (y que cogemos sin permiso saltándonos a la torera todos nuestros códigos éticos).

Entrando en el texto de Oriol Bohigas, solo puedo decir que está lleno de deliciosos mazazos intelectuales. Verdades como puños que cuando se dicen desde su edad y experiencia no podemos hacer otra cosa que respetarlos y aprender. Si no tenéis el eBook todavía, ya estáis tardando en suscribiros a la colección (que además es gratis)…

Deseando estamos de continuar explorando este mapa fractal que ha empezado a dibujarse.

¿O debería decir tejerse?

Reflexiones tras el Laboratorio de Ideas del COAG.

Como sabréis ya muchos, la semana pasada estuvimos participando en el Laboratorio de Ideas del COAG en su sede de Vigo.

La labor de documentación que los colaboradores del Laboratorio han estado y están realizando es extensísima y muy organizada, así que no voy a caer en hacer una crónica que uséis para esquivar el ver los videos de las mesas de debate. Merece la pena que las veáis todas. Sin excepción.

Lo que si me voy a detener es en sacar ciertas conclusiones (personales pero si no transferibles si comunicables) de lo que pasó y se dijo en dos días de intenso trabajo. Si no cito nombres no es solo porque la intensidad me nuble la memoria, si no porque creo que ha sido un trabajo en equipo, y aquí me contradigo en mi aversión por los colectivos profesionales. El laboratorio, la presencia y acción de todos dio mucho resultado. Os cuento:

Estamos haciendo acto de contricción.

Tal cual. Asumimos que, como profesión, hemos metido la pata y bien hasta el fondo. Hemos estado trabajando, como mulas algunos y otros como bulldozers, pero trabajando. Porque había trabajo. El que ante una oportunidad de desarrollar un proyecto de digamos … viviendas (y completad aquí con cualquier número que se os ocurra) hubiera dicho que no hace 5 años que tire la primera piedra.

¿Ninguno? Bien, sigamos.

El acto de contricción lo estamos haciendo sobre todo los justos.

Los pecadores no estaban en el laboratorio de ideas. Los que tiran honorarios por los suelos. Los que han rellenado el hueco anterior con un número mayor o igual a 200, los que todavía, por acumulación de excedentes, siguen respirando. Esos no se arrepienten de nada y solo están esperando que todo vuelva a ser como antes.

La sociedad no se entera de lo que hacemos, y es culpa nuestra.

Hemos estado mucho tiempo ocupados trabajando y como, por suerte, había mucho, nos hemos olvidado de que servimos a las personas, no al mercado ni a la disciplina, y que a estas personas es a las que tenemos la obligación de rendir cuentas, y sobre todo, de hacerlo de forma clara y comprensible.

Una compañera del laboratorio, y me permitís que obvie su nombre por respeto, me decía, con los ojos enrojecidos, que su madre había fallecido sin que ella hubiera sido capaz de hacerle comprender su trabajo. La tristeza de su voz todavía me sobrecoge.

La arquitectura es una profesión de futuro.

Trabajamos con lo que puede ser, en futuro, en algo que todavía no existe. Es innegable que el futuro lo construimos nosotros y tenemos que estar ahí. Si además añadimos todo lo que tiene que venir, entenderemos que podemos trabajar de tantas cosas como queramos, que estamos capacitados para mucho, incluso para lo que todavía no está inventado.

La arquitectura, como profesión y/o formación, es elástica.

La profesión se estira, abarcando infinidad de ramas, nichos, especialidades, versatilidades… La arquitectura es una de las actividades profesionales más complejas. Si la ejercemos de forma holística bien, si la ejercemos fragmentándola y apropiándonos de una especialidad concreta, igual de bien o incluso mejor.

La ciudad es de las personas y si estamos para servirlos, la ciudad es nuestra responsabilidad.

La producción y reflexión sobre la ciudad y el territorio se ha abandonado en manos de otras disciplinas. El trabajo sobre estos organismos vivos tecnificados tan tremendamente complejos nos necesita, si no las personas se verán aplastadas por otros intereses. Volvamos a la producción de ciudad y territorio.

Debemos construir una red de personas.

Tenemos la oportunidad y los medios de construir una red de personas, una Red que nos de seguridad, que nos siga permitiendo ser nosotros pero sentir el respaldo de la profesión, de los compañeros. Una Red que nos permita actuar de forma más fuerte y amplia, aumentando el impacto de nuestro trabajo. Una Red que gracias a la tecnología, pero desde las personas, sirva de tejido humano.

Un subidón profesional.

Poder participar en el Laboratorio de Ideas del COAG ha supuesto una inyección de positivismo profesional que espero podáis absorber viendo todo el trabajo que se generó. El consenso fue muy alto. Incluso en las voces discrepantes encontrábamos, en el debate, que había acuerdo en fondo e ideas, y que quizás solo había diferencias, matices, en las formas.

Lo que me quedó claro, es que podemos y debemos salir de esta, con generosidad, con convicción, con miras de y al futuro. Con arquitectura y sobre todo, con personas.

Una de las auxiliares del vuelo que nos llevó a Vigo, después de toda la retahila de seguridad y promoción publicitaria, acabó con una frase que para mi sintetiza perfectamente la actitud necesaria en este momento.

Y ahora, ¡a volar!

Arquitecturas del lapso y cronocartografías del revés.
recolectores urbanos editorial

Cuando unos amigos se embarcan en un proyecto tan ambicioso en estos tiempos de lo digital como montar una editorial te da un poco de miedo-ajeno. Cuando la editorial además tiene una línea clara, diferencial y específica, más todavía.
Así es el proyecto de recolectores urbanos editorial. Una branch de la empresa matriz recolectores urbanos que ya tiene su primer ejemplar en la calle. Todo el material relativo a su nueva aventura está en la web, así que no vamos a detenernos en contaros todo el proyecto editorial. Pasamos directamente a la reseña.

El libro llegó el pasado jueves a nuestras manos, pero decidimos posponer la publicación de la reseña para aprovechar estos lunes de estío que dedicáis a leernos.

Después de la primera inspección sensorial, pese a mi conocida tecnofilia sigo adorando los libros como objetos, y hojeo de los contenidos, podemos decir que recolectores urbanos ya nos ha demostrado sobradamente su capacidad de seguir adelante con éxito en esta aventura. La lectura detenida solo iba a sumar más puntos.

Y quizás mi posición aquí esté sesgada de una forma especial. Conozco a Carlos desde hace años, bastantes, y, aunque nuestros encuentros nunca han tenido excesiva intensidad en lo personal, si he seguido su trabajo y he disfrutado de sus clases.

Aunque disfrutado creo que no es un término apropiado. Quizás debería decir sufrido, pero en el buen sentido, como el de sufrir una intensa sesión de gimnasio en la que llevas tu capacidad al límite levantando más peso del que nunca creíste que serías capaz de manejar. Todos aquellos que han estado en una clase de Carlos saben de lo que hablo. Tiene la enorme capacidad de forzarte a hacer overclocking a tu cerebro para poder seguir su discurso intelectual. Hay mentes, pobres, que dicen que se pasa. Si más profesores demandaran de sus alumnos el esfuerzo al que él (n)os obliga, otro gallo cantaría.

Así son las clases de Carlos Tapia y una vez devorado el libro “Arquitecturas del lapso y conocartografías del revés” (que no digerido, eso tardará un poco más) estoy convencido de que así es todo su trabajo. Nos lo cuenta, en un delicioso ensayo, Fernando Zalamea, filósofo y matemático, y persona capaz (la lectura del texto me lo demuestra) de lidiar con soltura el discurso de Carlos.

Después de leer el libro, en el que se despliegan muchos de los matices del trabajo de Tapia, ocultos a los que lo hemos tratado de una manera periférica, he descubierto infinidad de afinidades con sus inquietudes y búsquedas.

El trabajo sobre la complejidad contemporánea, creo que uno de sus pilares, que desarrolla Carlos desde hace años, es un incesante tour de force en y contra la misma. Mi lectura es que Tapia se ebfrenta a la complejidad con más/su complejidad, trata de combatir el fuego con fuego, añadiendo a la innegable dificultad de develamiento (palabra cuya corrección he descubierto gracias a Zalamea) una proeza aún mayor que solo personas de la capacidad de Carlos o Fernando Zalamea son capaces de desarrollar cuando rompen, desgarran o manipulan la urdimbre de la contemporaneidad para construir otro algo, más complejo todavía, pero que inevitablemente, desvela una realidad ampliada.

La analogía que me viene a la mente, en este afán mío antitético al de Tapia de simplificar para entender, sería comparar los resultados de su trabajo con los maravillosos patrones que el moiré desvela.

Superponer tramas, urdimbres, complejidades, produce nuevos objetos que, si observamos atentamente, no solo muestran las estructuras profundas de sus estratos si no que, además, son capaces de generar en si mismos realidades nuevas y más ricas.

De la edición poco más puedo decir, salvo que es exquisita, manejable, asequible y didáctica en un asombroso equilibrio. Más Tapia hubiese sido excesivo en un primer acercamiento, pero el texto de Zalamea es capaz de desbrozar(nos)lo, posibilitando un acercamiento asequible a la enorme capacidad de pensamiento y producción de este arquitecto que tenemos tan cerca y que después del libro queremos (re)descubrir.

Por poner un par de pegas, incrementaría el tamaño de la tipografía, aunque seguro que será una nimiedad en la futura (espero) edición digital y quizás cambiaría el subtítulo del volumen por “Un ensayo de Fernando Zalamea sobre la obra y pensamiento de Carlos Tapia”.

Pero esto son nimiedades que no van a evitar que desde ya empiece a presionar a recolectores urbanos para que saquen el siguiente volumen.

Datos técnicos

Arquitecturas del lapso y cronocartografías del revés
Trabajos y reflexiones de Carlos Tapia con un ensayo de Fernando Zalamea.

edita Recolectores Urbanos Editorial
colección Colección textos [txt]
web http://editorial.recolectoresurbanos.com
ISBN 978-84-940196-0-9
deposito legal SE-2816-2012
páginas 90 página
pvp 10€

Ideas políticas y otros desaciertos.
A propósito del nuevo tanatorio de Lanjarón y lo perjudicial para el Museo del Agua.

MUSEO DEL AGUA DE LANJARÓN. Juan Domingo Santos

Hace unos días nos enterábamos de una noticia que nos dejaba con un regusto amargo.

La política, la mala política, de nuevo, pervertía su legítimo poder de decisión para, con sus acciones, hacer, creemos, más daño que beneficio a las personas que debe servir y proteger.

La noticia en cuestión (en Radio Granada y Granada Hoy) es la intervención del ayuntamiento de Lanjarón sobre el antiguo matadero del municipio para convertirlo en tanatorio.

No vamos a poner en duda la necesidad de ese tipo de equipamiento para el municipio, pero lo que si podemos enumerar de forma sucinta es por qué esa acción nos parece una mala idea:
Alojar un tanatorio en un antiguo matadero nos parece, cuanto menos, desagradable. Todos somos conscientes de la difícil relación que tenemos en esta nuestra cultura occidental con la muerte y el cruce de connotaciones me parece poco afortunado.

La propuesta de tanatorio, según nos dicen ya en obras a una velocidad inaudita, se realiza en la misma parcela en la que ya está situado el Museo del Agua, obra de Juan Domingo Santos. Un edificio que en el último año ha recibido incontables reconocimientos, convirtiéndose de forma innegable en un potente reclamo turístico para el municipio.

Como podéis comprobar en la documentación que nos facilitan desde el estudio de Juan Domingo Santos, el cuerpo en el que ahora el ayuntamiento ha colocado el tanatorio formaba parte del proyecto, bajo una idea ampliada y capaz, con lo que el nuevo programa no solo perjudica la actividad del museo si no que además cercena por completo su capacidad de crecimiento lógico.

Esto podría incluso no sorprendernos, porque según podemos leer (fuente Europa Press) el museo ha sido cerrado por el ayuntamiento, solo se puede visitar previa cita y con los medios expositivos apagados.

Al parecer, el ayuntamiento actual, de signo político distinto al que encargó el proyecto inicial, no tiene intención alguna de potenciar, o siquiera preservar el museo y aprovechar sus bondades.

En palabras de un colaborador del estudio de Juan Domingo Santos:


Pulsar para ampliar imagen
El Museo del Agua se hizo con un presupuesto mínimo. No hubo dinero para intervenir en la parte de los corrales. Todo es el mismo edificio. La zona del matadero (en la que se coloca el nuevo tanatorio) era una segunda fase del proyecto en la que se pretendía ubicar un bar de aguas o una zona cultural vinculada al Museo y a las nuevas rutas de agua y molinos en el parque natural de Sierra Nevada. El Museo era la puerta de entrada a este Parque Natural. El proyecto no es sólo una obra de arquitectura, trabaja sobre un concepto amplio de paisaje con el objetivo de poner en valor ciertas cuestiones vinculadas culturalmente a Lanjarón y a sus habitantes. Con el Tanatorio todas estas connotaciones se perderán.

¿Hay una oportunidad legítima por parte del ayuntamiento de hacer allí el tanatorio? Por supuesto. No lo estamos poniendo en duda.

De lo que si nos permitimos dudar es de la capacidad de comprensión de muchos políticos de nuestro país, que ven a los arquitectos como meros peones (sin ofender a los peones profesionales) en una partida de ajedrez en la que su único objetivo no es ganar si no comerse cuantas más piezas mejor.

Nuestra experiencia, hasta la fecha, es que pocos políticos son capaces de desarrollar una visión abierta y de futuro, más allá del cortoplacismo de la ejecución de obras dentro de una determinada legislatura. Como decía, somos meros peones.

La cadena de producción es clara idea política, propuesta, concurso, arquitecto/s que se mata/n a trabajar gratis, licitación, arquitecto/s que rebaja/n sus honorarios descabelladamente, licitación a constructora, rebaja criminal, necesidad de proyecto reformado que el arquitecto redacta por poco o nada, dirección de obra penosa por la constante batalla con la constructora, decisiones o errores políticos que acaban con el proyecto y arquitecto que acaba perdiendo el poco trabajo que le quedaba.

¿Lo veis tan claro como nosotros? El eslabón más débil es, siempre, el arquitecto, que llega, en incontables situaciones incluso a sacrificarse por salvar el proyecto.

Desde aquí todo nuestro ánimo a Juan Domingo Santos y su equipo, deseando que el problema pueda reconducirse hacia donde debe.

¿A dios o al diablo?
Sobre los concursos de arquitectura de proyecto y obra.

A dios o al diablo
Fotografía CC by-nc-sa MarenYumi

¿A dios o al diablo? Ese es el dilema que se nos antoja que deben sufrir los compañeros que trabajan bajo el método de proyecto y obra.
No debería ser objeto de dilema. Los arquitectos somos profesionales y debemos tener la suficiente ética laboral para saber discernir el bien y el mal, pero ¿es tan clara la línea que los separa?
Por suerte (o por desgracia) todavía no nos hemos visto en esa tesitura, pero se nos antoja difícil, y más en una situación como la actual en la que el pan de cada uno pende de un hilo y en la que el encargo por proyecto y obra se nos antoja más perverso que nunca.

¿Qué hacer cuando la constructora te pide una rebaja de calidades para entrar en precio pese a que sabes que el proyecto no puede soportarla?
¿Qué hacer cuando la propiedad te pide que aumentes las exigencias a la constructora pero son ellos los que pagan tu trabajo y no la propiedad?

En obra tenemos la misión de dirigir y controlar la ejecución de la obra, pero en este modelo perverso, o pervertible, son los músicos los que pagan el salario del director de orquesta…

Todo esto viene a cuento del reciente fallo judicial, que aún no es sentencia firme, que el COAS nos ha comunicado, por el que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Sevilla nº2 ha estimado el recurso del COAS anulando el Pliego de Condiciones Base del Concurso, la adjudicación del contrato de proyecto y obra y todos los actos posteriores a dicha contratación, obligando a EPSA a retrotraerse al momento de la redacción de las bases.

En la sentencia podemos leer, en una referencia a una sentencia anterior del TSJA, en lenguaje jurídico que queda más contundente, el problema de estos contratos:

“…la del potencial riesgo de menoscabo del rigor y de la eficacia de las funciones de dirección cuando ésta se adjudica al mismo empresario que ha de ser dirigido, supervisado, controlado o vigilado; riesgo que subsiste, agravado incluso, cuando ese empresario, además de ejecutar las obras, elaboró el proyecto.”

Creo que lo hemos dejado lo suficientemente claro, y no podemos dejar de alabar la dura batalla que el COAS está librando con las administraciones públicas, en especial con la Junta de Andalucía para que los concursos nos den garantías suficientes.

Otro tema es el daño colateral, que no tenemos claro en este caso pero que sin duda puede producirse, al obligar la sentencia a retrotraer el proceso al estado inicial del mismo.

Estamos hablando de un concurso de 2006… Si ese proyecto ha seguido sus cauces lógicos, debería estar ya proyectado, construido, dirigido y abonado en justicia a los compañeros que han realizado los trabajos y que se ajustaron a unas reglas de juego, que aunque ilegales según la sentencia, estaban ahí. ¿Qué pasa con ellos?

Vuelvo a decir: la política del COAS es loable. Se están batiendo el cobre con una entidad muy grande y poderosa. Pero, y aquí tengo que mirar a las dos esquinas del ring, ¿no sería mejor para todos un acuerdo?¿sentar las bases de una vez por todas?

Creo que evitaría todos estos procesos, costosos y largos, y todos los daños colaterales que producen.

Y, sobre todo, nos ayudaría a trabajar mejor.

Una de champiñones…
O de por que Metropol Parasol nos causa desazón…

Alguno que otro nos calificará de catetos, retrógrados, conservacionistas, ignorantes o cualquier otra lindeza cuando tratemos de hacer esta pequeña crítica de uno de los dos proyectos estrella de nuestra queridísima ciudad, pero pese a esta enorme posibilidad, hay temas ya que no podemos, como profesionales que también intentamos ser de la arquitectura, callarnos por más tiempo.

El proyecto de Metropol Parasol me provoca desazón.

¿Y quién soy yo para sentirme así por un proyecto de varios millones de euros de presupuesto, elegido entre decenas de otros proyectos presentados por profesionales de reconocida solvencia (entre los que no estaba arquitextonica, aunque Lourdes tuvo la suerte de colaborar en el proyecto que presentó Ignacio Capitán)?

Pues para contestar esa pregunta nos vamos a limitar a enumerar los hechos.

metropol_parasol_P1020521.jpg

Me provocan desazón esas escaleras talla imperio que sin duda se convertirán en unas escaleras de El Salvador a escala metropolitana… Pero que desperdician la oportunidad de ser verdaderamente espacio urbano…

También me inquieta que la fundación Holcim premiara como sostenible un proyecto con esa cantidad de hormigón in-situ… ¡uy perdón! no me había dado cuenta de que Holcim es una empresa cementera….

metropol_parasol_P1020522.jpg

También me desasosiega ese extraño color que todo lo recubre. Comentábamos con algunos compañeros la posibilidad de que fuera solo un revestimiento provisional para proteger esa extraorinaria madera de pino que se había traido de remotos paises por su extraordinaria calidad…

Pero no. Recordamos la franqueza del estudio autor de la propuesta cuyas imágenes estaban teñidas de ese tono beige-sepia que a los sevillanos tanto nos gusta porque nos recuerda las fotos antiguas… No había ni pizca de floclorismo, era nada más y nada menos que el tono final del revestimiento de la madera.

¿Será que no es tan fantástica y hay que forrarla? ¿Por qué me recuerda tanto a esos fantásticos sofás de terciopelo carísimos que algunas familias de rancio abolengo conservan en el salón enfundados en un maravilloso hule transparente?

metropol_parasol_P1020525.jpg

Pero no podía acabar aquí mi incomodidad de espíritu cuando en mis andanzas de los Viernes por el entorno de la fantástica obra, tengo la oportunidad de ver detalles de construcción como el que podéis apreciar más arriba.
En la ejecución de esta maravilla de la técnica, personal de la empresa constructora se afana como puede en encajar, aunque se destrozen en el intento,piezas de encofrados perdidos dignas de un rompecabezas de escala descomunal.

Se resuelven superficies de doble curvatura de alta complejidad con piezas de corchopán, mallazo electrosoldado, que además destroza el encofrado bajo él, y cercados de ladrillo cerámico para contener el vertido del hormigón…

Disculpadme la cortedad de miras, pero de verdad que por más que lo intento, cada vez que paso por delante tengo que irme a desayunar al Alcázares para que me entre el cuerpo en caja

Actualización:
Y se me olvidaba una de las últimas noticias… después de los diversos recálculos que la estructura ha necesitado, ahora dicen que se han quedado sin materia prima… como decíamos en nuestros tiempos de arquitectos explotados en un estudio de cuyo nombre no quiero acordarme…

más madeeeera

¿Qué sale si sumas ignorancia e irresponsabilidad?

Cuando muchos de nosotros estamos tremendamente preocupados por salvar esa brecha que nos separa de la sociedad, que hace que alguna vez dudemos de si estamos usando otro idioma cuando tratamos de hablar de arquitectura con nuestros familiares y amigos legos, que hace que nos tachen de locos, artistas, poetas o cosas mil veces peores. Cuando todo eso nos oprime el pecho sabiendo que intentamos servir a la sociedad y que no conseguimos que esta lo entienda.

Cuando todo eso está ocurriendo en nuestra profesión, llega Don Manuel Cuéllar, y publica este artículo en la sección de tecnología en El País, Arquitectura de red.

Sería fácil descalificar la autoridad de este señor (conozco y aprecio a algún que otro periodista y me cuesta compararlo con ellos) sabiendo que es capaz de hablar lo mismo de copla contemporánea que de arquitectura en internet, pero no me basta.

No me basta porque estoy cansado de tamaña irresponsabilidad. Cansado que el señor EG se permita decir que

a él se la pela bolonia (cita textual)

ante sus miles de lectores o que este Sr. Cuéllar suelte lindezas como

La mayoría de los arquitectos y expertos españoles consultados coinciden en el nombre de Edgar González. (como nº 1 en la red…)

…Norman Foster es en este momento el Coco Chanel de la arquitectura.

No hace falta imprimirlo ni ir al quiosco…(hablando del El Croquis)

Me enerva que estos irresponsables armados (porque si, porque tener un medio de comunicación en las manos es tan peligroso como tener un arma si haces tonterías) sigan diciendo sandeces apoyándose en la libertad de expresión y sobre todo que sigan echando por tierra el trabajo que otros llevamos tanto tiempo intentando hacer medio bien.

Habitación extra

En estas plantas de un bloque de viviendas de Ábalos+Sentkiewicz arquitectos publicado en Plataforma Arquitectura, leo lo que me parece claramente una habitación de servicio (no creo que a una habitación de invitados se llegue desde la cocina)

Me parece muy interesante encontrar en una vivienda altamente contemporánea lo que muchos calificarían de concepto anacrónico, burgués o incluso retrógrado…

Para mí es un híbrido de espacio de trabajo y espacio doméstico, un equilibrio entre intimidades, un micromundo equipado…

Quizás sea este el punto más interesante de las viviendas y, sin embargo, es el único que no aparece amueblado