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Ciudades intermedias – Urbanización y desarrollo

Cities Fotografía CC BY-NC-ND S.C.Asher

La semana pasada participamos en la jornada Ciudades intermedias – Urbanización y desarrollo. Organizada por ASF-Demarcación Andalucía, fue una de las actividades paralelas a la exposición Con o sin techo: mecanismos para la mejora del hábitat en América Latina que podéis visitar en Sevilla hasta el próximo 22 de marzo.

Planteada inicialmente como un taller práctico, por limitaciones temporales se transformó en una jornada informativa sobre el trabajo y experiencias de los arquitectos Josep María Llop Torné y Pedro Lorenzo Gálligo. Nos gustó tanto lo que ambos nos contaron, que esperamos impacientes que en los próximos meses esta primera actividad pueda convertirse en un taller y profundicemos en los conceptos y experiencias compartidas.

El contenido de las ponencias fue muy intenso y nos gustaría aprovecharlo profundizando más en nuevos artículos por ejemplo sobre los proyectos concretos de cooperación internacional realizados por ASF, o sobre trabajos de carácter más global como el estudio de Ciudades Intermedias que se encuentra en desarrollo por la Cátedra Unesco UdL-CIMES.

Las escalas de intervención en la ciudad fueron la base de todo lo que se expuso. Desde la operación sobre su totalidad, con la ponencia de Josep María Llop, director de la Cátedra Unesco UdL-CIMES, sobre Ciudades Intermedias y la elaboración de un Plan Base, hasta la escala del entorno más próximo y la vivienda, expuesta por Pedro Lorenzo con la Elaboración de un Plan Barrio.

Ambas intervenciones reiteraron la importancia de iniciar procesos pequeños, pero muy efectivos, que sirvan de germen para desarrollos y mejoras posteriores de mayor alcance.

El concepto de Ciudades Intermedias.

El término alude a ciudades de tamaño mediano, que se encuentran entre grandes ciudades -aunque claramente diferenciadas de éstas- y sobre todo que tienen una vocación de ser intermediarias y relacionarse con otras ciudades de su alrededor.

Lo importante por tanto no es el término tamaño mediano sino la vocación de intermediar, y sobre todo el hecho de que es precisamente en las ciudades con menos de 1.000.000 de habitantes en las que se concentra la mayor parte de la población mundial urbana.

Con esta premisa, el objetivo de la Cátedra Unesco UdL-CIMES, es lograr una mejora del entorno urbano que posibilite que estas ciudades intermedias lleguen a ser un motor de desarrollo global y local.

La ponencia de Pedro Lorenzo nos planteó estrategias y objetivos para ejecutar proyectos de mejora en la pequeña escala de la ciudad, la que sucede desde el barrio hasta la vivienda.

Lo importante en este tipo de actuaciones, en palabras de Pedro, no sería tanto desarrollar un proyecto concreto sino empezar por detectar lo necesario, establecer prioridades y planificarlo económicamente. Para lograrlo, es fundamental contar con la participación y el conocimiento de los habitantes del barrio en el que queremos intervenir, trabajando conjuntamente para lograr un objetivo común.

Tanto Josep María como Pedro explicaron, a través de algunos de los proyectos que han realizado en los últimos años, metodologías y estrategias con un denominador común: realizar intervenciones muy concretas y breves en una ciudad, pero que poseen una capacidad para generar intervenciones posteriores más amplias y profundas.

El diálogo final con los asistentes giró precisamente entorno a esa brevedad de las actuaciones realizadas. Ambos reiteraron que el inicio de estos procesos, sobre la ciudad o sus barrios, debemos considerarlos como un primer paso para despertar una mayor implicación de las autoridades locales y la ciudadanía. No es garantía de éxito, ni inmediata ni a largo plazo, pero si pueden ser un comienzo importante y, en todo caso, tener un coste económico inferior a proyectos más ambiciosos para los que en cambio pueda ser difícil encontrar financiación.

Con o sin techo: mecanismos para la mejora del hábitat en América Latina

El pasado jueves acudimos a la inauguración de la exposición itinerante Con o sin techo: mecanismos para la mejora del hábitat en América Latina, en el convento Nuestra Señora de la Virgen de los Reyes en Sevilla.

A través de una extensa recopilación de experiencias desarrolladas en varios países, es una ocasión excelente para acercarnos a conocer y aprender de procesos que han permitido la mejora de las condiciones sociales y de habitabilidad en territorios con situaciones muy precarias y que afectan a gran parte de la población.

Se trata de proyectos que actúan en diferentes escalas y entornos y que abarcan un amplio espacio temporal, desde propuestas realizadas en los 70 hasta intervenciones bastante recientes, todas ellas con un denominador común: muestran un trabajo realizado mano a mano entre técnicos, administraciones públicas u organizaciones no gubernamentales y en las que el usuario es un agente fundamental en todo el proceso.

Distribuida en 5 bloques temáticos -programas, técnicas, proyectos ciudad, proyectos vivienda e instituciones- que nos ayudan a entender un poco mejor la situación de muchas zonas de Latinoamérica, la exposición nos invita a reflexionar sobre los asentamientos informales, su desarrollo, no solo en este continente sino en una gran extensión del territorio mundial, y cómo podemos participar e intervenir en la mejora del hábitat en el mundo.

Si algo queda claro tras visitar la exposición es que para que un proyecto encaminado a la mejora del entorno y la cotidianeidad de un barrio perviva y se consolide es necesario el trabajo conjunto y la implicación entre todos los agentes participantes, desde los técnicos que aportan su conocimiento y experiencia o las entidades que lo hacen posible económicamente, sin olvidar en ningún caso que el actor principal es el usuario, y que cuando se integra y participa en la mejora de su entorno inmediato se hace responsable de su participación, la cuida y la asume como propia.

Organizada por la Federación Iberoamericana de Urbanistas, FIU, junto al programa AWB de la UIA, ha sido desarrollada en España a partir del material enviado desde Latinoamérica, con el patrocinio del Ministerio de Fomento y la asesoría de la oficina de Coordinación Regional de HIC para América Latina.

El grupo HyD de la ONG Arquitectos sin FronterasDemarcación Andalucía ha colaborado en la producción de 9 maquetas, desarrolladas con el FabLab Sevilla, en las que reproducen nueve modelos de viviendas de bajo coste.

La exposición se completa con varias actividades que se celebrarán en el convento con el patrocinio de la Consejería de Fomento y Vivienda, la Universidad de Sevilla y el Colegio de Arquitectos de Cádiz.

Podéis visitarla en Sevilla hasta el próximo 22 de marzo en horario de lunes a viernes de 10 a 14.30. Además de la visita física, está disponible en soporte digital, permitiendo un estudio más detallado de todas las propuestas y que su exhibición en distintos lugares pueda ser más cómoda y accesible.

Dulces Arenas Cotidianas.
Andrés Jaque para 1 de 100 de Lugadero.
Reseña de la exposición y el libro.

Dulces arenas cotidianas Andrés Jaque para uno de cien de Lugadero.

Esta crítica trata de ser objetiva e imparcial, no obstante, me veo obligado a aclarar ciertos aspectos previos en este disclaimer.

  • Lugadero nos ha obsequiado con un ejemplar de la publicación para hacer esta reseña. Gracias por vuestra confianza chicos.
  • Andrés Jaque, pese a las innumerables veces que de manera poco elegante por mi parte he puesto en solfa su trabajo, me resultó una persona encantadora y de trato excepcional. Me alegro mucho de haber asistido a la presentación-charla-conferencia y haberlo des-digitalizado.
  • Tengo una filia personal hacia las representaciones gráficas de la mayoría de los arquitectos de Madrid. Especialmente hacia el trabajo de Jaque y la Office for Political Innovation que supera incluso la que siento por el trabajo gráfico de Izaskun Chinchilla.
  • La cotidianeidad nos fascina. Nos consideramos arquitectos de la cotidianeidad. La cotidianeidad lleva demasiado tiempo desprestigiada en la arquitectura. Cuando hablamos del trabajo que hacemos como profesionales, escribimos siempre arquitectura y nunca Arquitectura. Somos arquitectos de la cotidianeidad. Aunque eso no quita que alguna vez nos gustaría hacer algo extraordinario.

Dicho esto puedo comenzar la reseña. Y pretendo usar dos argumentos fundamentales.

  • El trabajo de Jaque y de la OffPolInn es dañino para los estudiantes y profesionales de la arquitectura.
  • Considero que, siendo interesante, el trabajo de Jaque está construido sobre una elaboradísima retórica y cuajado de razonamientos falaces e incongruencias. Si se trasciende la mirada superficial y cargada de color no es muy difícil detectarlas.

¿Por dónde comienzo?

Por lo más breve. El trabajo de Jaque, arquitecto, al identificarse con la arquitectura, no olvidemos que está incluido en el MoMA en la sección correspondiente a nuestra disciplina, es a todos los efectos mostrado al público como arquitectura. Andrés Jaque hace arquitectura, discutible pero arquitectura, la Casa en Never-never Land es arquitectura, la Casa Diocesana en Plasencia es arquitectura, el altillo de la Tupper-Home es arquitectura.

Mientras el público, el del MoMA, el de El País, o el de los innumerables medios en los que Jaque ha aparecido, siga leyendo que su trabajo es arquitectura, mientras Ariadna Cantis siga preguntándo(se) públicamente ¿qué es arquitectura?, mientras Pedro Gadanho siga diciendo que los arquitectos debemos dejar de ser prestadores de servicios para ser actores culturales -menos mal que lo dijo en Domus ¿o es eso peor todavía?- las personas no entenderán que hay arquitectos que podemos trabajar por y para ellas, que un ingeniero no es capaz de hacer lo mismo que nosotros y que, por lo general, no somos artistas

Ikea disobedients, y otros tantos trabajos en la línea de pensamiento, no son arquitectura. Son arte, son un trabajo sobre el espacio privado, la cotidaneidad de las personas y sus afecciones políticas, pero no son arquitectura.

¿Por qué? Porque no afecta al espacio. Afectaría a nuestra percepción del espacio, si fuéramos capaces de trascender los relatos anecdóticos de Candela, Carlos y Manolo, Paco, etc (ojo aquí que el caso particular no valida la hipótesis general). Pero no lo somos, igual que no somos capaces de trascender la enorme carga ideológica y aparentemente alienante (no se si mayor la que ellas tienen o el uso que él hace de ellas) de las imágenes de La Casa de la Pradera, y menos cuando es capaz de recitar los nombre de pila de toda la familia.

Cuando vemos a Candela todos nos sentimos culpables de no ir a ver lo suficiente a nuestra abuela (mea culpa entonado) y queremos que se vuelva supersolidaria y dé de comer a sus ancianos vecinos. El caso de Manolo también nos epata. Como molaría dedicarnos a editar una revista política, sobre todo con el pantallón que tiene en su micro-despacho (¿es un mac?).

La retórica de Jaque se despliega en este y otros proyectos. Es capaz de criticar el adocenamiento de los catálogos de IKEA, a la que proclama constructora de sociedades y acusa de usar retóricas y simbologías nórdicas alienantes (hasta donde yo llego es una empresa dedicada a vender muebles que usa la imagen de un determinado estilo de vida como reclamo comercial), y al mismo tiempo usar una imagen para ilustrar la Rolling-House (welcome anglicisms) en la que aparecen dos jóvenes parejas en actitud amorosa (¿erotismo comercial?) sobre un suelo de GRC hipertecnificado de colores maravillosos, o expone a los octillizos de la Tupper Home con su futuro hiperdiseñado.

¿En qué quedamos? ¿nos quedamos con las casas nómadas del fenómeno erásmus que funcionan porque son pisos mediocres y desoptimizados para familias convencionales que se han podido adaptar o necesitamos las rolling-emergencias hipertecnificadas con sus filtros multicapa de PVC (been there, done that) que harían innecesarios incluso los cerramientos de vidrio? Me pierdo…

¿Y la asunción del nuevo urbanismo? La conceptualización de este nuevo urbanismo constituido por la miriada de sub-espacios domésticos, concectados por la propia persona, que se pueden desplegar en la cotidianeidad de una persona no me parece suficiente como para calificar ese subconjunto como espacio político. La aparente posibilidad de un despliegue de relaciones no es garantía de la existencia de las mismas. ¿Cuántas casas patera (con sus correspondientes ecosistemas domésticos transnacionales) existirán en España que se encuentren totalmente aisladas de su entorno próximo e inmediato? ¿Es esto política? Para mi no.

El recurso a esqueumorfismos anímicos y epatantes no valida ciertos argumentos conceptuales.

Aunque no por ello debemos dejar de pensar en los mismos…

Lo que Jaque desvela es una sociedad virtual, no actualizada todavía, de la que los arquitectos deberíamos dar cuenta y a la que deberíamos servir. Una sociedad cambiante que solo aparece en las escuelas y con un terrible utopismo (¿me he inventado un palabro?) profesional.

Jaque construye casas de colores vivos, blanditas, sin aristas, sin óxido, goteras ni pavimentos de terrazo. ¿A que os las imagináis llenas de productos de IKEA? Pues a nosotros nos molan.

Contrastes, disonancias y alarmas que podemos desgranar a lo largo de toda la publicación de Lugadero.

Y una vez tendida la de arena, la de cal, ¿o era al revés?

El trabajo de Jaque es lo suficientemente coherente consigo mismo como para activar ciertas cuestiones que me parecen pertinentes. La primera y fundamental es la de la recuperación de la cotidianeidad para la arquitectura. Pese a que en el trabajo de la Oficina de Innovación Política la propuesta nos parezca tan idealizada, aunque en otra dirección, como en los propios catálogos de IKEA, Jaque está constantemente hablando de las personas y de sus afectos y efectos. ¿Qué echamos en falta? Acción, construcción, espacio, coherencia. Creo que no se puede hablar de la importancia del espacio como soporte de la heterogeneidad y del conflicto y resolverlo con cortinas enrollables de PVC y una nevera para cada persona…

Como decíamos, las casas de colores de Jaque nos gustan, y mucho, pero su discurso reclama afección y no la vemos.

Sin embargo, hay situaciones en las que si que aparece, a mi entender, esa coherencia. Cuando menciona expresamente el huerto de la Casa Diocesana de Plasencia, se habla de su construcción en base a la disputa y la indefinición, pero yo prefiero quedarme con valores totalmente antitéticos a los defendidos por Jaque. Esa historia, la del huerto político se me antoja construible en base a consenso y acuerdo, en base a equilibrios y descensos de la entropía gracias al diálogo. Aspectos (aparentemente) rechazados por Jaque en su constante búsqueda de las fricciones y los parlamentos conflictivos. ¿O son dos caras de la misma moneda?

La edición cuidada, clara (un par de puntos más a la tipografía por favor) y manejable, y no seré yo el que se queje del precio (aunque alguna queja oí en la presentación). Sigo echando en falta una mayor presencia de Lugadero en internet y sobre todo de las iniciativas culturales que están desarrollando. Molaría que tengan un impacto mayor todavía en la ciudad (salir en prensa no es garantía chicos, y menos en la convencional). El lleno de la presentación fue importante, no es difícil por la talla del espacio, pero sería muy, muy positivo que decreciera la ratio de arquitectos en los asistentes.

Si queréis haceros con vuestro ejemplar (no olvidéis que son limitados y creo que de tirada única) lo podéis comprar on-line, pero la visita a la expo merece mucho la pena.

Dulces arenas cotidianas

Andrés Jaque para uno de cien de Lugadero.