Un fin de semana de ocio no puede pasar sin algo de arquitectura.
Después de un largo y agradable paseo llegamos a la orilla opuesta del Palacio, para encontrarnos otro edificio que nos sorprende. Rotundo, sobrio pero con una elegancia exquisita en la textura de su piel.

Un edificio espacialmente sencillo pero lleno de matices, de encuentros y de relaciones internas y externas que hacen necesario vivirlo para comprender su interés.
Algo que echamos mucho en falta fue la resolución de todo el exterior del proyecto. EN este momento tiene un grado tal de ausencia de todo, que solo hace pensar que no está ejecutado.
Una pena no haber podido entrar. Por las imágenes que se pueden ver en la web de Nieto y Sobejano hubiese sido más que apetecible.


2 Comments
¿Cómo se sostiene ese vuelo sobre la entrada?¿es de hormigón? Increible, si hubiéseis dicho que era un render me lo hubiese creido.
La estructura del edificio creo recordar que es metálica con un revestimiento exterior de placas prefabricadas de hormigón con moldes que representan el parcelario de Mérida. Saludos.